Aumento de pedidos de ayuda alimentaria y salud en la ciudad
La situación social en la ciudad se ha agravado en los últimos dos meses, con un aumento constante en las solicitudes de alimentos, dificultades para pagar alquileres y un incremento en los casos relacionados con la salud mental y el consumo problemático.

La situación social en la ciudad se ha agravado en los últimos dos meses, con un aumento constante en las solicitudes de alimentos, dificultades para pagar alquileres y un incremento en los casos relacionados con la salud mental y el consumo problemático. La funcionaria Pires destacó la necesidad de reasignar recursos debido a esta creciente demanda, y subrayó que el nuevo programa implementado tiene un enfoque integral y territorial, realizando recorridas casa por casa y prestando especial atención a las personas en situación de calle.
Pires compartió ejemplos concretos que evidencian el impacto de la crisis, como el caso de una mujer de 80 años que solicitó alimentos tras perder el apoyo económico de su hijo, quien se quedó sin trabajo. Este tipo de situaciones se han vuelto más frecuentes en las últimas semanas, lo que ha llevado al Municipio a implementar respuestas inmediatas, como la entrega de refuerzos alimentarios en el día. Sin embargo, la repetición de estos pedidos está tensionando el sistema, además de dificultar el acceso a medicamentos y vacunas, obligando a la comuna a asumir costos por la falta de provisión suficiente desde el gobierno nacional.
La funcionaria también observó un cambio en el perfil de quienes buscan ayuda, mencionando que ahora hay personas de clase media que, ante la imposibilidad de cubrir necesidades básicas, se acercan a la Municipalidad por primera vez. El programa incluye operativos nocturnos y dispositivos de contención para personas en situación de calle, especialmente durante el invierno. Pires recordó intervenciones pasadas, como el traslado de una mujer y sus hijos a un refugio tras un episodio de violencia, y advirtió que estas situaciones siguen ocurriendo. Desde el gobierno local, se realiza un monitoreo social constante y se elaboran informes para detectar “banderas rojas” en la comunidad, en un contexto económico adverso que afecta a los sectores más vulnerables.



