Bastones de polenta: receta fácil y deliciosa para todos
Existen recetas que demuestran que no es necesario gastar mucho para disfrutar de un buen plato.

Existen recetas que demuestran que no es necesario gastar mucho para disfrutar de un buen plato. Los bastones de polenta son un claro ejemplo: con pocos ingredientes y un poco de paciencia, se puede convertir una preparación cotidiana en un acompañamiento dorado, crocante y muy tentador.
La clave para lograrlo es cocinar la polenta hasta que quede bien firme, dejarla enfriar y luego cortarla. De esta manera, mantiene su forma durante la cocción y se obtiene ese contraste que hace que cada bocado sea irresistible: crocante por fuera y suave por dentro.

Además, esta receta es ideal para aprovechar la polenta que haya sobrado del día anterior. Se puede cocinar al horno, en una sartén o incluso en una freidora de aire. Para darle un sabor extra, se puede añadir ajo en polvo, pimentón o un poco de queso.
Un detalle importante para que queden bien crocantes es que la polenta debe estar completamente fría y firme antes de cortarla. Si está tibia o demasiado blanda, los bastones pueden romperse al manipularlos. Otro truco es no amontonar las piezas durante la cocción; al dejar espacio entre cada bastón, el calor circula mejor y se logra una superficie más dorada.



