Calcomanía de seguridad vial para conductores con discapacidad auditiva
Una calcomanía cuadriculada en rojo y amarillo, visible en la parte trasera o laterales de algunos vehículos, tiene un significado importante relacionado con la seguridad vial.

Una calcomanía cuadriculada en rojo y amarillo, visible en la parte trasera o laterales de algunos vehículos, tiene un significado importante relacionado con la seguridad vial. Este distintivo indica que el auto es manejado por una persona con discapacidad auditiva, hipoacusia o sordera, lo que puede limitar su capacidad para percibir bocinas, sirenas u otras advertencias sonoras.
Por esta razón, es fundamental que los conductores que circulan cerca de estos vehículos tengan en cuenta que el uso de la bocina puede no ser efectivo para alertar sobre maniobras o situaciones de riesgo. Se recomienda utilizar señales visuales, como destellos de luces, y mantener una distancia prudente, prestando especial atención a las maniobras del vehículo.

En la provincia de Buenos Aires, la normativa exige el uso de una identificación reflectiva para conductores con discapacidad auditiva. Esta reglamentación establece que debe colocarse una señal trasera de 30 por 8 centímetros y dos más pequeñas, de 16 por 6 centímetros, en los guardabarros delanteros. Sin embargo, esta exigencia no es uniforme en todo el país, ya que la Ley Nacional de Tránsito 24.449 no incluye este distintivo como obligación general para todas las jurisdicciones.
Además, tener hipoacusia o sordera no impide necesariamente obtener una licencia de conducir particular. La habilitación depende de la evaluación de las aptitudes del conductor y puede requerir adaptaciones, como espejos retrovisores adicionales y un espejo interior panorámico, que ayuden a compensar la falta de percepción auditiva. Así, la calcomanía roja y amarilla cumple una función esencial: advertir a los demás conductores que la persona al volante puede no escuchar señales sonoras, por lo que las indicaciones deben hacerse de manera visual.



