El 30,5% de los adultos duerme menos de siete horas por noche
Las exigencias laborales, el estrés y el uso de pantallas hasta altas horas de la noche llevan a muchas personas a reducir sus horas de descanso.

Las exigencias laborales, el estrés y el uso de pantallas hasta altas horas de la noche llevan a muchas personas a reducir sus horas de descanso. Dormir menos de lo necesario de forma sostenida puede tener consecuencias negativas para la salud física y mental, así como en el rendimiento diario.
Un informe del National Center for Health Statistics (NCHS) revela que el 30,5% de los adultos duerme menos de siete horas por noche, que es el mínimo recomendado para mantener una buena salud. Además, se señala que casi una de cada cinco personas tiene dificultades para mantenerse dormida y que el 15,4% presenta problemas para conciliar el sueño.

Durante el descanso, el organismo realiza procesos esenciales como la reparación de tejidos y la regulación hormonal. La falta de sueño crónica puede afectar estas funciones, aumentando el riesgo de hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo. También puede alterar las hormonas del apetito, lo que favorece el aumento de peso y eleva los niveles de cortisol, relacionado con el estrés. Los especialistas destacan la importancia tanto de la cantidad como de la calidad del sueño, sugiriendo mantener horarios regulares y evitar dispositivos electrónicos antes de dormir. Si las dificultades persisten, se recomienda consultar a un médico para descartar trastornos del sueño.



