El Gobierno reestructura el Servicio Meteorológico Nacional
El Gobierno nacional ha iniciado un plan de reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluye el despido de 140 empleados contratados y una modernización del sistema de observación meteorológica.

El Gobierno nacional ha iniciado un plan de reestructuración del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que incluye el despido de 140 empleados contratados y una modernización del sistema de observación meteorológica. Esta medida busca reducir costos operativos, automatizar procesos y alinear al organismo con estándares internacionales.
La reestructuración forma parte de una estrategia más amplia de reforma del Estado, motivada por un diagnóstico que identificó un sobredimensionamiento en áreas administrativas y un atraso tecnológico significativo. Los telegramas de desvinculación se enviarán de inmediato, afectando principalmente al personal que desempeña funciones administrativas y tareas de observación manual.
El SMN actualmente cuenta con aproximadamente 130 estaciones de observación en el país, muchas de las cuales utilizan sistemas manuales que requieren la toma de datos en campo y su posterior procesamiento. El Gobierno considera que este modelo es obsoleto y planea reducir el personal en estaciones manuales, pasando de equipos de siete a nueve trabajadores a estructuras de cuatro o cinco. No obstante, se aclaró que no habrá despidos de meteorólogos, quienes son considerados esenciales para el funcionamiento del organismo.
Desde el punto de vista presupuestario, la iniciativa busca generar un ahorro superior a 3.500 millones de pesos anuales, que se destinarán a la adquisición de estaciones automáticas de última generación. Estas nuevas tecnologías mejorarán la calidad y disponibilidad de los datos, beneficiando a sectores como la aeronavegación y la agricultura. Sin embargo, la medida ha generado rechazo por parte de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que advierte sobre un debilitamiento del organismo y posibles medidas de fuerza, cuestionando la automatización y su impacto en la calidad del servicio.



