El golpe de Estado de 1976: inicio de la dictadura en Argentina
En la madrugada del 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas argentinas llevaron a cabo el sexto golpe de Estado del siglo XX.

En la madrugada del 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas argentinas llevaron a cabo el sexto golpe de Estado del siglo XX. A las 3:21 de la mañana, la presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón fue arrestada mientras el helicóptero presidencial sobrevolaba la Casa Rosada. Pocas horas después, una Junta Militar asumió el control del país.
El poder quedó en manos de tres comandantes: Jorge Rafael Videla, al frente del Ejército; Emilio Eduardo Massera, de la Armada; y Orlando Ramón Agosti, de la Fuerza Aérea. Estos líderes fueron juzgados y condenados en el histórico Juicio a las Juntas de 1985, donde Videla y Massera recibieron prisión perpetua. El régimen que instauraron se autodenominó Proceso de Reorganización Nacional, marcando una de las dictaduras más sangrientas de la historia argentina, que se extendió por siete años y 255 días, dejando un saldo de 30.000 desaparecidos y un país devastado.

El golpe se produjo en un contexto de crisis política y económica. En 1975, la inflación superó el 300% anual, lo que generó un clima de pánico social y debilitó al gobierno de Isabel Perón. La violencia política había aumentado, con la organización paraestatal Triple A y grupos guerrilleros como Montoneros y el ERP operando con creciente intensidad. Las Fuerzas Armadas contaron con el apoyo de sectores políticos y mediáticos, lo que facilitó el operativo, que fue simultáneo en todo el país. Las tropas ocuparon la Casa Rosada y otros edificios estatales, disolviendo el Congreso y prohibiendo los partidos políticos. Isabel Perón fue detenida y trasladada a diferentes lugares, mientras el país se sumía en una noche oscura que duraría casi ocho años.



