Escándalo tras la Supercopa: golpes entre Rosario Central y Estudiantes
La Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata, disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, culminó en un escándalo.

La Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata, disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, culminó en un escándalo. Tras el 3-1 que le dio el título al Canalla, se produjo un violento cruce entre los futbolistas de ambos equipos, que incluso derivó en golpes de puño en el acceso a los vestuarios.
El clima tenso se había intensificado desde el famoso pasillo de espaldas que realizó el equipo platense en reconocimiento al trofeo de la tabla anual, que fue otorgado a los rosarinos a fines de 2025. Durante el partido, la frustración de los jugadores de Estudiantes aumentó debido a decisiones arbitrales, especialmente un penal sancionado al final del primer tiempo, que Ángel Di María convirtió en el 2-1 parcial.
Con el cierre del encuentro, Julián Fernández selló el 3-1 definitivo, lo que llevó a Agustín Sández, defensor de Rosario Central, a festejar de manera provocativa frente a los jugadores de Estudiantes, desencadenando la pelea. Sández expresó su arrepentimiento por su reacción y pidió disculpas a los futbolistas del Pincha. Por su parte, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, protestó enérgicamente ante el árbitro Darío Herrera, acusándolo de ser un ladrón, y previamente había criticado la actuación arbitral en sus redes sociales. Más tarde, en una entrevista, Verón ironizó sobre su cruce con Herrera, afirmando que había dirigido muy bien y que no recordaba los detalles de su queja.



