Fate advierte sobre riesgos de seguridad tras revocación de desalojo
El conflicto en la planta de Fate, ubicada en San Fernando, sumó un nuevo capítulo tras la revocación de la orden de desalojo por parte de la Justicia.

El conflicto en la planta de Fate, ubicada en San Fernando, sumó un nuevo capítulo tras la revocación de la orden de desalojo por parte de la Justicia. En este contexto, el presidente de la empresa, Javier Madanes Quintanilla, alertó que no pueden garantizar las condiciones de seguridad radiológica y física en el establecimiento, donde opera un acelerador lineal de electrones de uso industrial.
La advertencia fue comunicada mediante una carta enviada a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) el martes por la noche. En el documento, la empresa informó sobre la presencia de un equipo acelerador lineal de electrones de 500 KeV - 100mA y destacó el riesgo potencial derivado de la imposibilidad de acceder al predio. Según la compañía, al ser licenciataria, es responsable de la seguridad radiológica y física, así como del uso de materiales radiactivos, pero actualmente no puede cumplir con estas obligaciones debido a la usurpación de la planta.

La comunicación se produjo horas después de que la Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro decidiera revocar el desalojo de los trabajadores y representantes del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), quienes ocupan la fábrica desde el 19 de febrero. El tribunal consideró que la medida forma parte del ejercicio del derecho a huelga, reconocido en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Además, el Ministerio de Capital Humano anunció el inicio de un sumario contra Fate por no haber abonado los salarios correspondientes a la segunda quincena de febrero durante la conciliación obligatoria, extendiendo el plazo de conciliación por cinco días más.

Desde la empresa, se argumentó que el incumplimiento en el pago de sueldos se debe a la ocupación de la planta por parte del gremio y que el pago está vinculado a la prestación efectiva del trabajo. A pesar de ofrecer adelantos que no fueron aceptados, la situación se complica, ya que de los 920 empleados que tenía Fate, alrededor de 380 aún no han aceptado los acuerdos de salida propuestos por la compañía.



