Jorge Vignales, figura clave del tango en Bahía Blanca, construyó una carrera de cuatro décadas que lo llevó desde La Plata hasta escenarios internacionales, combinando su pasión por la música con una trayectoria pedagógica y artística.

Jorge Vignales, figura clave del tango en Bahía Blanca, construyó una carrera de cuatro décadas que lo llevó desde La Plata hasta escenarios internacionales, combinando su pasión por la música con una trayectoria pedagógica y artística. Nació en Las Quintas, creció entre el fútbol —donde compartió cancha con futuras estrellas de Estudiantes de La Plata— y la música, que descubrió a los ocho años gracias a su tío y a un profesor determinante: Álvaro Tarducci. Tras 30 años en la banda del Servicio Penitenciario Bonaerense, donde se formó como músico profesional, su camino lo llevó a actuar junto a leyendas como Roberto Goyeneche, recorrer España con un trío de tango y folklore, y consolidar su vínculo con Bahía Blanca, donde hoy dirige la orquesta *Bahía Blanca Tango* y dicta clases de repertorio.


Su infancia en La Plata estuvo marcada por el esfuerzo familiar: su padre trabajaba en el hipódromo como cuidador de caballos, mientras su madre ejercía como enfermera. Aunque el fútbol lo acompañó hasta la adolescencia —jugó en las inferiores de Estudiantes y luego en Gimnasia—, la música terminó imponiéndose. A los 16 años ya reemplazaba a su profesor en presentaciones, y a los 18 ingresó al Servicio Penitenciario, donde tocó el tambor y luego se especializó en guitarra eléctrica. Durante tres décadas, la banda realizó giras por toda la provincia, incluyendo múltiples visitas a Bahía Blanca, hasta que la desmilitarización del organismo modificó su dinámica. En paralelo, su carrera privada lo llevó a compartir escenario con figuras como Cacho Castaña, con quien trabajó una década en giras por el país.



El salto a Europa llegó en los 90, cuando acompañó a Goyeneche en *La Cumparsita* y luego formó un trío que recorrió España durante un año, combinando tango y folklore con parejas de baile. De regreso a Argentina, se radicó definitivamente en Bahía Blanca en 2013, tras una etapa en La Plata y Monte Hermoso, donde conoció a la madre de sus hijas. Aquí, se reencontró con su vocación docente y artística, integrando la orquesta *Bahía Blanca Tango* junto a músicos locales como Roberto Valverde y Pablo Gibelli. Actualmente, alterna presentaciones —como las recientes en La Rioja y Cosquín— con clases de repertorio, aunque admite que el calor veraniego reduce su agenda. Su estilo, influenciado por el tango, el folklore y la canción de autor, prioriza la identidad regional y un vínculo íntimo con el público, alejado de los reflectores pero con una trayectoria que lo consolida como referente cultural en la ciudad.



Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar SesiónSé el primero en comentar