La presbiacusia afecta a uno de cada tres mayores de 60 años
La presbiacusia, que es la pérdida progresiva de la audición relacionada con el envejecimiento, impacta a una de cada tres personas mayores de 60 años y hasta al 75% de quienes superan los 80.

La presbiacusia, que es la pérdida progresiva de la audición relacionada con el envejecimiento, impacta a una de cada tres personas mayores de 60 años y hasta al 75% de quienes superan los 80. Este problema de salud se ha vuelto común y tiene un fuerte impacto social.
Se trata de un deterioro crónico e irreversible, causado por diversos factores acumulados a lo largo de la vida, como la exposición al ruido, infecciones y el uso de medicamentos ototóxicos. Más que una enfermedad aislada, es el resultado de un desgaste progresivo del sistema auditivo, que no solo disminuye la capacidad de oír, sino también la de comprender el lenguaje.
Esta limitación afecta la vida diaria, generando aislamiento en reuniones sociales y dificultades en la comunicación. Aunque los audífonos pueden ofrecer cierta mejora, el problema no siempre se soluciona aumentando el volumen, ya que también involucra la capacidad del cerebro para interpretar los sonidos. Los especialistas destacan que la inteligibilidad, es decir, la capacidad de entender palabras, es fundamental en el diagnóstico y tratamiento. En casos más severos, se pueden considerar implantes cocleares, que convierten el sonido en impulsos eléctricos para estimular el nervio auditivo, aunque su implementación requiere cirugía y a menudo implica largas listas de espera.
Uno de los principales desafíos es el acceso a soluciones. Como expresa una usuaria: “Ser sordo es caro”. La financiación pública es escasa, especialmente para adultos, lo que deja a muchos sin el tratamiento necesario. Las consecuencias de no abordar esta condición van más allá de la pérdida auditiva, ya que favorece el aislamiento, la depresión y el deterioro cognitivo. Por ello, los especialistas recomiendan actuar de manera temprana para evitar la “privación auditiva”, ya que cuanto más se demora el tratamiento, más difícil resulta recuperar la capacidad de comprensión.



