Laura Hernández: del barrio al escenario, una vida en danza
Laura Hernández, coreógrafa y docente de flamenco, ha recorrido un camino que la llevó desde su infancia en un barrio de Bahía Blanca hasta convertirse en una referente del baile.

Laura Hernández, coreógrafa y docente de flamenco, ha recorrido un camino que la llevó desde su infancia en un barrio de Bahía Blanca hasta convertirse en una referente del baile. Su historia comienza en una casa de España al 500, donde vivió gran parte de su niñez, rodeada de árboles y una comunidad que la incentivaba a bailar. "Comencé a bailar a los tres años y nunca dejé de hacerlo", recuerda, destacando la influencia de su madre, quien la llevó a clases de danza al reconocer su inquietud.



A lo largo de su vida, Hernández ha enfrentado desafíos, incluyendo la pérdida de su padre a los 14 años y la decisión de dedicarse al arte, a pesar de la resistencia inicial de su familia. Estudió Bioquímica, pero la danza siempre fue su prioridad. Su viaje a España en 1994 marcó un hito en su formación, donde trabajó con reconocidos coreógrafos y amplió su comprensión del flamenco. A su regreso, se propuso transmitir ese conocimiento a sus alumnos, adaptando su enseñanza a las nuevas generaciones.




Hoy, Hernández dirige una academia con más de 300 alumnos y 27 profesores, donde busca integrar diferentes estilos y ritmos, desde el flamenco tradicional hasta las influencias contemporáneas. Su enfoque pedagógico se centra en la sensibilidad y la conexión emocional con la danza, promoviendo un espacio inclusivo y diverso. A lo largo de su trayectoria, ha cultivado un legado que trasciende generaciones, reafirmando su compromiso con la enseñanza y la comunidad del baile.






