Marzo, mes clave para la poda y salud del jardín
Con el fin del verano y la caída de las temperaturas, marzo se presenta como un mes crucial para preparar el jardín.

Con el fin del verano y la caída de las temperaturas, marzo se presenta como un mes crucial para preparar el jardín. La poda adecuada en este período es fundamental para asegurar que las plantas se fortalezcan y puedan resistir el otoño e invierno, evitando que se debiliten o pierdan su floración futura.
Las plantas que florecieron en enero y febrero entran en una fase de descanso natural, lo que permite realizar una poda de limpieza esencial. Esta práctica ayuda a que la planta concentre su energía en fortalecer las raíces y acumular reservas antes de la llegada del frío.

Los rosales son especialmente beneficiados con una poda anual en marzo, ya que esto asegura floraciones saludables en primavera. Para quienes recién comienzan en la jardinería, es recomendable que el rosal quede con 3 a 5 ramas principales, firmes y orientadas hacia afuera.
Además, muchas especies de follaje tienden a desbordarse en verano, por lo que marzo es ideal para recortarlas. Esta acción mejora la iluminación del cantero y previene la aparición de hongos. Aunque no se aconsejan podas drásticas en esta época, se pueden realizar podas de formación en árboles jóvenes para guiar su crecimiento estructural y evitar problemas futuros.

Las plantas de temporada estival, como petunias y verbenas, suelen agotarse al finalizar el calor. Retirar los restos vegetales es clave para prevenir plagas como cochinillas y pulgones. Una poda bien planificada permite que las plantas enfrenten el otoño más fuertes y ordenadas, además de mejorar la estética del jardín y fomentar floraciones más abundantes en la próxima temporada.


