Masiva despedida al Indio Solari en Villa Domínico
Miles de fanáticos de Carlos Alberto “Indio” Solari se congregaron este domingo en el Polideportivo José María Gatica, en Villa Domínico, para rendir homenaje al icónico artista en una jornada cargada de emoción y recuerdos.

Miles de fanáticos de Carlos Alberto “Indio” Solari se congregaron este domingo en el Polideportivo José María Gatica, en Villa Domínico, para rendir homenaje al icónico artista en una jornada cargada de emoción y recuerdos.
Aunque el ingreso estaba previsto para las 11, las puertas se abrieron una hora antes debido a la gran cantidad de personas que llegaron al lugar. Desde temprano, el ambiente se llenó de banderas, remeras y canciones, creando una atmósfera que muchos seguidores describieron como “la última misa ricotera”.

La familia del músico había indicado que el velorio se llevaría a cabo “hasta que haga falta” y solicitó que “nadie pierda su oportunidad de decirle adiós”. Este mensaje estableció el tono de la despedida, que fue masiva pero también invitó a todos a vivir el momento con respeto y cuidado.

Durante la tarde, la magnitud de la asistencia se evidenció en las largas filas para ingresar, que alcanzaron aproximadamente siete kilómetros, llegando hasta el Puente Pueyrredón. Esto reflejó la perdurabilidad de la figura del Indio en la memoria colectiva.

Ante la gran afluencia de público, el gobierno bonaerense implementó un operativo de seguridad con 700 policías en el lugar, con la posibilidad de aumentar a 1500 efectivos si fuera necesario. Las autoridades priorizaron el orden en el ingreso y la seguridad durante la despedida.

El operativo también incluyó asistencia sanitaria, con tres postas de emergencias, 17 ambulancias y 60 promotores de salud, mientras que los hospitales de la zona quedaron listos para cualquier eventualidad. La organización buscó acompañar una movilización que superó todas las expectativas.

Entre canciones, abrazos y lágrimas, Villa Domínico se transformó en el punto de encuentro de una multitud que fue a despedir a alguien que representa mucho más que un músico. Para sus seguidores, el Indio Solari simboliza una forma de pertenencia y una identidad compartida que perdura incluso después de su partida.

La despedida dejó imágenes cargadas de simbolismo: generaciones enteras unidas, familias completas y una marea de fanáticos dispuestos a esperar lo que fuera necesario. Una última misa, como la llamaron, para decirle adiós al Indio a su manera.



