Microcréditos en Bahía Blanca benefician a más de 4.500 familias
Un sistema de microcréditos en Bahía Blanca ha atendido más de 4.500 demandas de mejoramiento habitacional en 42 barrios de la ciudad, principalmente entre familias con dificultades para acceder a financiamiento bancario.

Un sistema de microcréditos en Bahía Blanca ha atendido más de 4.500 demandas de mejoramiento habitacional en 42 barrios de la ciudad, principalmente entre familias con dificultades para acceder a financiamiento bancario. Los Fondos Rotativos Solidarios (FRS), administrados por Cáritas Arquidiocesana y la Asociación Civil Ser Comunidad, en colaboración con la Municipalidad, han sido objeto de un análisis por parte de la Universidad Nacional del Sur y el CONICET, que evaluó su funcionamiento y su impacto social y económico.
Los FRS, que comenzaron en una decena de barrios, fueron institucionalizados por una ordenanza municipal en 2011 y actualizados en 2024, cuando se formó una mesa coordinadora con el Municipio y las organizaciones ejecutoras. A diferencia de un préstamo convencional, el dinero se destina exclusivamente a materiales para la mejora de viviendas, y el beneficiario no recibe efectivo, sino que presenta un presupuesto de un corralón, que es pagado directamente por el fondo.
Las reparaciones de techos, baños y cocinas, así como ampliaciones, son los principales destinos de los fondos. Este mecanismo ha cobrado relevancia tras los daños ocasionados por temporales e inundaciones. Además, el esquema no requiere garantía patrimonial, basándose en el conocimiento de las organizaciones sobre la comunidad y el compromiso de los beneficiarios. El acceso a los microcréditos se incrementa a medida que las familias cumplen con los pagos, permitiendo que algunas accedan a múltiples créditos sucesivos para mejorar sus viviendas. Según el estudio, hasta fines de 2025, los fondos habían atendido 4.544 demandas, con un crecimiento promedio anual del 16% desde 2012 y un aumento del 8% desde la pospandemia.
La tasa de interés de los FRS, cercana al 30% anual, es significativamente más baja que las tasas de préstamos personales bancarios, que oscilan entre el 53% y el 130%. Entre 2018 y 2023, el 72% de los recursos prestados provino de recuperos y organizaciones, mientras que el Municipio aportó el 28% restante. El carácter rotativo del sistema permite que el mismo recurso financie múltiples obras, generando un impacto significativo en la comunidad. Para acceder al programa, las organizaciones responsables son Cáritas y Ser Comunidad, que gestionan los nodos en los barrios de Bahía Blanca.



