Nuevo ajuste previsional en mayo no alcanza a la inflación
El sistema previsional argentino experimentará en mayo un nuevo ajuste de haberes, que se basará en la inflación, aunque se espera que este incremento quede por debajo del aumento de precios, lo que profundizará la pérdida de poder adquisitivo de jubilados y pensionados.

El sistema previsional argentino experimentará en mayo un nuevo ajuste de haberes, que se basará en la inflación, aunque se espera que este incremento quede por debajo del aumento de precios, lo que profundizará la pérdida de poder adquisitivo de jubilados y pensionados. Se estima que el reajuste será del 3,38%, llevando el haber mínimo a $393.174 (sin bono) y el máximo a $2.645.690 en valores brutos. Con el refuerzo de $70.000, el ingreso mínimo ascenderá a $463.174, aunque neto quedará en $451.379 tras descuentos.
El cálculo de este ajuste se basa en el índice de inflación de marzo, que fue del 3,4%, pero el mecanismo de movilidad tiene un desfase, ya que se aplica con dos meses de atraso. Esto significa que los aumentos llegan tarde frente a una inflación que no se desacelera. Según el informe, “el dato de inflación lleva ya 10 meses sin reducirse”, lo que afecta directamente los ingresos previsionales.
Un aspecto crítico es el congelamiento del bono de $70.000, que está vigente desde marzo de 2024, lo que provoca que el incremento real para quienes cobran la mínima sea menor al anunciado. En mayo, el aumento efectivo será de solo 2,85%, por debajo del índice de movilidad. En términos interanuales, los haberes sin bono crecerán un 32,6%, mientras que quienes dependen del refuerzo verán una suba de solo 26,4%, lo que implica una caída del poder de compra estimada entre 5% y 6%. Si el bono se hubiera actualizado al ritmo de la movilidad, podría haber superado los $200.000, y el ingreso mínimo sería cercano a $600.000, un 29% más que el actual.
El impacto del ajuste también se extiende a otras prestaciones. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará los $314.539 sin bono, y la Asignación Universal por Hijo (AUH) subirá a $141.285, manteniendo el habitual esquema de cobro del 80% mensual. Además, se ajustan aportes y topes salariales del sistema, lo que completa un escenario en el que los ingresos se actualizan, pero siguen perdiendo frente a la inflación.



