Padres reclaman continuidad de clases en medio de conflictos docentes
Valente, uno de los padres involucrados, afirmó que el reclamo que llevan adelante junto a otros padres busca garantizar la continuidad de las clases, ya que los alumnos se ven atrapados en una disputa que no pueden resolver.

Valente, uno de los padres involucrados, afirmó que el reclamo que llevan adelante junto a otros padres busca garantizar la continuidad de las clases, ya que los alumnos se ven atrapados en una disputa que no pueden resolver. "No se puede mantener de rehenes a 1.500 chicos. ¿Qué puede hacer mi hijo para que Milei cumpla una ley o para que le aumente el sueldo a un docente?", cuestionó.
Uno de los puntos centrales de la controversia es una herramienta creada por padres y estudiantes para recopilar información sobre las inasistencias docentes. Según Valente, esta iniciativa surgió para centralizar los reclamos que recibían a través de WhatsApp, correo electrónico y de los propios alumnos. "Ellos son los que nos piden esto porque están cansados de ir y no tener clase. Hay días en los que tienen una o dos horas", explicó.
El padre rechazó que se trate de un mecanismo para señalar ideológicamente a los profesores, aclarando que no es una delación, sino un registro de ausencias. Además, sostuvo que la falta de continuidad pedagógica afecta el rendimiento de los estudiantes y criticó que, durante algunas medidas de fuerza, no se entreguen tareas o materiales alternativos.
Valente también mencionó que realizaron un pedido de acceso a la información pública ante el Ministerio de Capital Humano, que les indicó que la Universidad y las escuelas son los organismos responsables de responder sobre esos datos. Denunció que información personal de esas presentaciones habría comenzado a circular entre docentes, responsabilizando a sectores vinculados al Consejo de Enseñanza Media y Superior.
Durante la entrevista, Valente cuestionó la representatividad de ADUNS y afirmó que las medidas de fuerza impactan más en las escuelas preuniversitarias que en el campus universitario. "Si representaran a toda la comunidad universitaria, mañana no habría un alma en Palihue. Y mañana las cosas van a ser normales. El único lugar donde no hay clases es en las escuelas medias", sostuvo.
Reiteró su pedido para que la UNS aplique descuentos a quienes adhieran a los paros, argumentando que el derecho a huelga no debe implicar que se cobre igual sin trabajar. Valente consideró que esta medida ayudaría a resolver lo que definió como una situación de "anomia" en los establecimientos.
Además, aseguró que los problemas van más allá de las jornadas de protesta y mencionó ausencias reiteradas que afectan el funcionamiento cotidiano de las escuelas. Sostuvo que el deterioro de la regularidad académica ha provocado una caída en el interés de familias por ingresar a los establecimientos de la UNS y un éxodo de estudiantes, aunque no presentó estadísticas oficiales al respecto.
A pesar de sus críticas, Valente expresó su disposición a debatir personalmente con Zaninelli, afirmando que acepta un encuentro cara a cara. También coincidió en la necesidad de un mayor financiamiento universitario, pero insistió en que los alumnos no deberían ser quienes sufran las consecuencias de esa discusión. "Nosotros no vamos a descansar hasta que se restaure la normalidad y la excelencia en esas escuelas", concluyó, señalando que para que los padres acompañen el reclamo, los estudiantes deben estar en las aulas.



