Presión en el Congreso sobre el jefe de Gabinete Adorni
La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se complica en el Congreso tras sus explicaciones sobre su aumento patrimonial y las omisiones en sus declaraciones juradas.

La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se complica en el Congreso tras sus explicaciones sobre su aumento patrimonial y las omisiones en sus declaraciones juradas. Distintos bloques opositores están impulsando una sesión especial para activar el procedimiento de moción de censura, que permite remover al funcionario si se obtienen las mayorías necesarias en ambas Cámaras.
La estrategia de la oposición busca convocar a las comisiones que deben tratar los proyectos de interpelación y moción de censura contra Adorni. Sectores de Unión por la Patria, la izquierda, la Coalición Cívica y otros bloques provinciales han solicitado una sesión especial para el martes 24 de junio. Actualmente, esos bloques cuentan con alrededor de 120 diputados, por lo que necesitan sumar apoyos para alcanzar el quórum de 129 legisladores.
El PRO ha calificado las omisiones de Adorni como “una falta grave”, mientras que la UCR sostiene que sus declaraciones son “incompatibles con la ejemplaridad” que se espera de un funcionario de su nivel. La moción de censura, prevista en el artículo 101 de la Constitución Nacional, tiene dos etapas: la aprobación de un pedido de interpelación y la votación de la moción de censura. Si se logra la mayoría absoluta en ambas Cámaras, se puede remover al jefe de Gabinete, aunque esto no implica la caída del Gobierno ni del Presidente, quien puede volver a designar a la misma persona en el cargo.
El conflicto con Adorni se intensificó debido a las acusaciones de contradicciones en sus declaraciones. Para los bloques opositores, el problema no solo radica en el contenido de sus declaraciones juradas, sino en la pérdida de confianza política en quien debe rendir cuentas ante el Poder Legislativo. En Diputados, el proceso es más largo, mientras que en el Senado algunos sectores intentan avanzar en una sesión que combine la interpelación y la votación de la remoción. El resultado dependerá de las mayorías que logre articular la oposición y de la postura de los bloques más cercanos al oficialismo. Este mecanismo nunca ha sido utilizado desde su incorporación a la Constitución, y el Presidente también tiene la opción de reemplazar al jefe de Gabinete sin necesidad de intervención parlamentaria.



