Artemis II completa sobrevuelo de la cara oculta de la Luna
La misión Artemis II logró un nuevo avance en la exploración espacial al completar el sobrevuelo del lado oculto de la Luna y restablecer contacto con la Tierra.

La misión Artemis II logró un nuevo avance en la exploración espacial al completar el sobrevuelo del lado oculto de la Luna y restablecer contacto con la Tierra. La cápsula Orión alcanzó una distancia récord de 406.771 kilómetros, superando cualquier marca anterior de misiones tripuladas y confirmando el éxito de una de las etapas más complejas del viaje.
El momento más crítico ocurrió al cruzar la cara invisible del satélite, donde la nave quedó incomunicada durante 40 minutos debido a que la masa lunar bloqueó las señales de radio. Esta situación, anticipada por la NASA, replicó experiencias de las misiones Apolo. Al recuperar la comunicación, la astronauta Christina Koch comentó: “Es un gusto volver a estar en comunicación con ustedes. Estamos de camino en regreso a la Tierra”.
Durante el sobrevuelo, la tripulación —compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— capturó imágenes del hemisferio oculto con cámaras profesionales y dispositivos móviles. Esta zona lunar, caracterizada por su geografía montañosa y una mayor cantidad de cráteres, es clave para entender la evolución del satélite y del Sistema Solar. Uno de los objetivos científicos principales fue la cuenca Oriental, un cráter de 930 kilómetros de diámetro formado hace aproximadamente 4.000 millones de años, que la científica Kelsey Young destacó como fundamental para comprender la formación de cuencas de impacto en el Sistema Solar.
La misión también permitió registrar fenómenos únicos, como un eclipse solar desde el espacio, y analizar el comportamiento del polvo lunar y las variaciones de luz en la superficie. Estos datos son esenciales para futuras misiones y la posible instalación de bases en la Luna. La trayectoria utilizada, conocida como “free-return”, asegura el regreso a la Tierra sin maniobras complicadas, priorizando la seguridad. El retorno de la cápsula Orión, previsto en cinco días, cerrará una misión que valida tecnologías y refuerza la importancia de la observación humana y la cooperación internacional en la exploración espacial.



