Artemis II se prepara para el crítico reingreso a la Tierra
La misión Artemis II se alista para enfrentar su etapa más desafiante: el reingreso de la nave Orion a la atmósfera terrestre, programado para este viernes a las 20:53 (hora argentina), con un amerizaje en el océano Pacífico 14 minutos después.

La misión Artemis II se alista para enfrentar su etapa más desafiante: el reingreso de la nave Orion a la atmósfera terrestre, programado para este viernes a las 20:53 (hora argentina), con un amerizaje en el océano Pacífico 14 minutos después. Tras diez días en el espacio y un histórico sobrevuelo lunar, la tripulación se prepara para una secuencia crucial que determinará el éxito de la misión.
El reingreso implica ingresar a la atmósfera a más de 40.000 kilómetros por hora, soportando temperaturas cercanas a los 2.700 grados debido a la fricción. Durante este proceso, la cápsula se verá envuelta en plasma, lo que generará un corte temporal en las comunicaciones. El éxito dependerá de una combinación precisa de orientación, resistencia térmica y desaceleración progresiva.
Uno de los aspectos más críticos es el ángulo de ingreso, calculado en aproximadamente -5,8°. Este margen es extremadamente estrecho: un ingreso demasiado plano podría hacer que la nave rebote en la atmósfera, mientras que una trayectoria más empinada aumentaría las cargas térmicas y estructurales, poniendo en riesgo a los astronautas. La secuencia técnica comenzará con la separación del módulo de servicio, dejando expuesto el escudo térmico, y a unos 122 kilómetros de altitud, la nave entrará en contacto con la atmósfera. A medida que disminuye su velocidad, se desplegarán primero dos paracaídas de frenado y luego los principales, que reducirán la velocidad a unos 27 km/h antes del amerizaje frente a la costa de San Diego.
Entre los principales riesgos, la NASA monitorea de cerca el comportamiento del escudo térmico, que ya había presentado anomalías en la misión no tripulada Artemis I. También son críticos la correcta apertura de los paracaídas, la estabilidad de la cápsula en el agua y la seguridad durante la etapa de rescate. El amerizaje no marca el final inmediato de la operación; tras el contacto con el océano, equipos especializados deberán verificar que no haya riesgos químicos ni estructurales antes de abrir la escotilla. Posteriormente, los astronautas serán trasladados al buque de recuperación USS John P. Murtha para las primeras evaluaciones médicas. Si la maniobra se completa sin inconvenientes, Artemis II no solo concluirá exitosamente su recorrido alrededor de la Luna, sino que también validará la capacidad de la NASA para enviar y traer astronautas de manera segura, un paso clave para futuras misiones tripuladas a la superficie lunar.



