Caída del consumo de carne vacuna en Argentina a niveles históricos
El consumo de carne vacuna en Argentina ha caído a su nivel más bajo en dos décadas, afectado por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de precios y una mayor orientación de la producción hacia el mercado externo.

El consumo de carne vacuna en Argentina ha caído a su nivel más bajo en dos décadas, afectado por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de precios y una mayor orientación de la producción hacia el mercado externo.
Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados, el consumo aparente de carne vacuna disminuyó un 11,1% interanual entre enero y mayo, alcanzando 855.750 toneladas. Esto representa 106.710 toneladas menos que en el mismo período del año anterior. A pesar de una reciente estabilidad en los precios, el deterioro de los ingresos limita las compras de los hogares, y el consumo per cápita se mantiene en niveles históricamente bajos.
Mientras la demanda local disminuye, las exportaciones han crecido, totalizando 312.200 toneladas en los primeros cinco meses del año, un 5,1% más que en el mismo período de 2022, impulsadas principalmente por la demanda de Estados Unidos. Esta tendencia refleja un cambio en los hábitos alimentarios, donde la carne vacuna pierde terreno frente a otras proteínas más accesibles, como el pollo y el cerdo. La recuperación del sector dependerá de una mejora en el poder adquisitivo y una recomposición de la oferta.



