Casi la mitad de los hogares de adultos mayores tiene ingresos bajos
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) revela que el 46% de los hogares con personas de 60 años o más tuvo ingresos insuficientes durante 2024 y 2025.

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) revela que el 46% de los hogares con personas de 60 años o más tuvo ingresos insuficientes durante 2024 y 2025. Este porcentaje representa el nivel más alto desde 2017 y un aumento de cinco puntos respecto al bienio 2022-2023.
El estudio, titulado “Vivir y envejecer en contextos de desigualdad”, destaca que las dificultades económicas son más severas en los sectores de menores recursos. En el estrato socioeconómico muy bajo, el 71,1% de los hogares reportó ingresos insuficientes, mientras que en el sector bajo, el porcentaje alcanzó el 55,2%.
La inseguridad alimentaria también ha aumentado, pasando del 12,3% entre 2017 y 2019 al 18,4% en 2024-2025. En los hogares de menores recursos, este indicador llegó al 39,1%, en contraste con solo el 1,1% en el nivel medio alto. Además, el 21,3% de los hogares dejó de pagar algún servicio por falta de dinero, cifra que se eleva al 39,4% en los sectores más vulnerables. La cobertura de programas estatales y asistencia alimentaria ha disminuido del 30% durante la pandemia al 26,8% en la actualidad.
Las condiciones habitacionales también se han deteriorado, con un 11,8% de los hogares viviendo en inmuebles con deficiencias estructurales y un 25,2% enfrentando problemas de acceso a agua corriente, gas o saneamiento. En el ámbito de la salud, el 35,2% de los adultos mayores postergó o suspendió consultas médicas o la compra de medicamentos por razones económicas, siendo este el valor más alto registrado. En el estrato socioeconómico muy bajo, el 55% se encuentra en esta situación. En cuanto a PAMI, el 74% de los afiliados utilizó la obra social para atención médica y el 70% para medicamentos, aunque la aprobación de la cobertura farmacológica se sitúa por debajo del 50%.



