Consejos para preparar una focaccia perfecta en casa
La focaccia es un clásico de la cocina italiana que, con su corteza dorada y su aroma a aceite de oliva y romero, conquista paladares en todo el mundo.

La focaccia es un clásico de la cocina italiana que, con su corteza dorada y su aroma a aceite de oliva y romero, conquista paladares en todo el mundo. Prepararla en casa no requiere ser un experto panadero, solo es necesario seguir algunos consejos clave y tener paciencia.
Una de las claves para lograr una buena focaccia es utilizar una masa con mayor hidratación. Esto significa que se debe incorporar más agua en relación a la harina, lo que permite que se formen burbujas de aire durante la fermentación. Aunque puede parecer un error tener una masa pegajosa, es lo que se busca para obtener una miga suave y aireada.

Otro aspecto fundamental es la fermentación lenta. Muchos panaderos optan por dejar reposar la masa varias horas o incluso toda la noche en la heladera, lo que mejora tanto la textura como el sabor del pan. Además, el uso de aceite de oliva extra virgen no solo evita que la masa se pegue, sino que también aporta humedad y un sabor característico. Antes de hornear, se recomienda añadir un generoso chorro de aceite para intensificar el aroma y lograr una superficie dorada. Por último, las hendiduras en la masa, formadas con las yemas de los dedos, permiten una mejor distribución del aceite y un horneado uniforme, asegurando así una focaccia deliciosa y con la textura ideal.



