Dos caras de la misma moneda: impunidad mediática, pauta oficial y ataques selectivos. Así está el periodismo bahiense. Y nosotros lo permitimos.

Germán Soso escribe "Bahía Indiscreta" los lunes. Enrique Iommi opina en Radio LU2. Ambos tienen micrófono. Ambos tienen audiencia. Y ambos tienen algo en común: nunca investigan a quien paga la pauta.
Soso ataca a opositores, sexualiza información (caso La Bancaria 2017), y protege a amigos del poder. Iommi se cree "el pedo del Papa", insulta con impunidad, y justifica lo injustificable con "así es el periodismo".

El problema no son ellos. El problema somos nosotros. Porque mientras sigamos consumiendo este "periodismo", mientras sigamos compartiendo sus notas, mientras sigamos normalizando la impunidad, ellos van a seguir existiendo.
La pauta oficial de FM Burbuja no es un secreto. La complicidad de Iommi con el poder tampoco. Pero nosotros seguimos escuchando. Seguimos leyendo. Seguimos validando.
¿Qué mensaje le damos a los jóvenes periodistas cuando permitimos que Soso e Iommi sean "referentes"? ¿Qué tipo de periodismo queremos para Bahía Blanca?
No se trata de censurar. Se trata de exigir. Exigir ética. Exigir diversidad. Exigir que el periodismo sirva a la comunidad, no al poder.
Soso e Iommi no son el problema. Son el síntoma. El problema real es nuestra indiferencia. Es creer que "así son las cosas". Es no exigir nada mejor.
Bahía Blanca merece un periodismo con dignidad. Con ética. Con perspectiva. Pero para tenerlo, tenemos que dejar de consumir el que tenemos. El cambio empieza por nosotros.
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar SesiónSé el primero en comentar