El psiquiatra Gustavo Mena, con más de cuatro décadas de trayectoria y exfuncionario municipal, repasó su vida profesional, su vinculación con Bahía Blanca y su paso por la gestión pública en una extensa entrevista.

El psiquiatra Gustavo Mena, con más de cuatro décadas de trayectoria y exfuncionario municipal, repasó su vida profesional, su vinculación con Bahía Blanca y su paso por la gestión pública en una extensa entrevista. Nativo del barrio Pedro Pico, Mena destacó su formación en medicina, su especialización en psiquiatría y su compromiso con la salud mental, además de reflexionar sobre su experiencia en cargos como secretario de Salud y su visión del diálogo político en la ciudad.

Mena recordó su infancia en el barrio Pedro Pico, donde creció entre el Club Pueyrredón —donde jugó al básquet— y las escuelas primarias N° 1 y N° 5, antes de estudiar Medicina en La Plata y especializarse en psiquiatría en Mar del Plata. ‘La psiquiatría me atrajo por su amplitud: integra neurociencias, psicología, sociología y aspectos antropológicos’, explicó. También mencionó los prejuicios históricos hacia la disciplina, como el estigma asociado a la palabra ‘loco’, y los avances tecnológicos de las décadas de 1980 y 1990, que transformaron el conocimiento del cerebro y la salud mental.



En su trayectoria profesional, Mena trabajó en hospitales como el Municipal, el Italiano y el ex Maternidad del Sur, y se formó en administración hospitalaria y medicina laboral. Como secretario de Salud (2007), destacó la aprobación de una ordenanza que reconoció la categoría profesional de los licenciados en enfermería, logro que consideró ‘una de las mayores satisfacciones’. También subrayó su enfoque consensuado en la gestión, priorizando el diálogo con la oposición y evitando ambiciones políticas personales. ‘Mi recompensa fue el reconocimiento de los vecinos’, afirmó.


Sobre su participación en la causa por el crimen del doctor Felipe Glasman, Mena aclaró que nunca fue acusado formalmente y calificó de ‘injusta’ una nota periodística que lo mencionó. ‘Fue una publicación desafortunada, una especie de barrida contra dirigentes’, explicó, y agregó que su relación con Glasman fue ‘humana e intelectual’. También compartió dos episodios críticos en su vida: un accidente en 2019 que lo dejó al borde de la muerte y un choque en 1998, ambos superados gracias al apoyo de colegas. Finalmente, reflexionó sobre la vulnerabilidad de los profesionales de la salud y la importancia de exteriorizar las angustias.


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