Rocío Marengo comparte su emotiva experiencia en la peregrinación
Rocío Marengo participó nuevamente de la peregrinación a Luján y compartió sus sensaciones sobre una experiencia que describió como profundamente movilizante.

Rocío Marengo participó nuevamente de la peregrinación a Luján y compartió sus sensaciones sobre una experiencia que describió como profundamente movilizante. La mediática admitió que, como suele suceder al finalizar cada peregrinación, la exigencia física la llevó a pensar que sería la última vez. Sin embargo, la emoción prevaleció: “Una siempre dice nunca más, pero después te das cuenta de que es muy hermoso”, expresó emocionada.
Esta edición tuvo un significado especial para Marengo, quien explicó que en ocasiones anteriores había recorrido el camino con pedidos personales, mientras que esta vez su principal motivo fue el agradecimiento. “Siempre le pedí mucho por mi bebé y sentía que ahora tenía que ir a agradecer”, afirmó. Además, destacó el vínculo que se genera entre los peregrinos, mencionando que durante horas se producen charlas espontáneas con desconocidos, creando una sensación de igualdad que considera una de las grandes enseñanzas de la experiencia.

Marengo reflexionó sobre la vida y la fe: “Te das cuenta de que en la vida hay un punto que nos iguala a todos. Cuando tocás fondo y decís ‘¿en quién confío?, ¿a quién le puedo pedir?’, a veces no alcanza nada, solo la fe”. El recorrido se complicó por las condiciones climáticas, ya que comenzó a caminar bajo una intensa lluvia. “Fue muy duro de entrada. Después salió el sol y nos secamos”, recordó. A pesar del cansancio y la lluvia, Marengo finalizó la experiencia con una sensación de felicidad y gratitud: “Estoy recontenta de haberlo hecho”, concluyó.



