El Gobierno busca reducir costos para comercios con tarjetas de crédito
El Gobierno está desarrollando un nuevo esquema para disminuir el costo financiero que enfrentan los comercios al adelantar el dinero de sus ventas con tarjeta de crédito.

El Gobierno está desarrollando un nuevo esquema para disminuir el costo financiero que enfrentan los comercios al adelantar el dinero de sus ventas con tarjeta de crédito. Esta iniciativa, impulsada por el Banco Central (BCRA), tiene como objetivo fomentar la competencia en un sector que actualmente está dominado por unos pocos actores.
La propuesta consiste en permitir que los cupones generados por las compras con tarjeta se negocien de manera similar a un cheque o una factura de crédito. De esta forma, los comerciantes podrían ceder el derecho de cobro a un tercero, recibir el dinero antes del vencimiento y pagar una tasa de descuento a cambio.
En la actualidad, cuando un cliente realiza una compra con tarjeta, el comercio no siempre recibe el dinero de inmediato. En transacciones de un solo pago, la acreditación puede tardar varios días hábiles. Si el comercio necesita el dinero antes, puede anticipar el cobro, pero generalmente lo hace a través de la misma empresa que procesa sus operaciones, lo que limita sus opciones.
El BCRA busca cambiar esta situación, ya que actualmente empresas como Mercado Pago, Payway y Fiserv dominan el mercado de adquirencia. Estas empresas no solo procesan las ventas, sino que también tienen acceso a la información necesaria para ofrecer el adelanto de los cupones, estableciendo tasas que los comerciantes deben aceptar. Con el nuevo sistema, los cupones podrían ser ofrecidos a otros bancos o entidades financieras, lo que permitiría a los comerciantes comparar diferentes propuestas y elegir la que mejor se adapte a sus necesidades.
El proyecto aún está en fase de definición, pero cuenta con el apoyo del sistema financiero. Si se implementa con éxito y se logran reducir los costos, el Gobierno espera que esto se traduzca en mejores márgenes para los comercios, mayor capacidad de inversión y, eventualmente, una disminución en las presiones sobre los precios al consumidor.



