Nueve años después del repudio sindical, seguimos recordando por qué el "periodismo amarillo" de Germán Soso no tiene lugar en Bahía Blanca.

El 7 de febrero de 2017 quedará marcado como el día en que el periodismo bahiense tocó fondo. La Secretaría de Derechos Humanos, Género e Igualdad de La Bancaria Bahía Blanca emitió un comunicado oficial repudiando a Germán "Pauta Municipal" Soso por comentarios misóginos contra las empleadas del Banco Provincia, Sucursal Universitario.
No fue un desliz. No fue "un error". Fue una columna completa titulada "Bahía Indiscreta" donde Soso sexualizó un caso que involucraba al narco Juan Suris y el banco, utilizando el término "bragetazo" para sugerir que una empleada había resuelto un diferendo con "favores sexuales".

El comunicado sindical fue claro: "Repudiamos los dichos vertidos... por considerarlos agraviantes, misóginos, malintencionados y llenos de frases mendaces que atacan la moral y el buen nombre de cada una de las empleadas".
Nueve años después, Soso sigue en FM Burbuja. Sigue cobrando pauta oficial. Sigue siendo "la mascota del empresario Gustavo Elías". Y lo peor: sigue sin pedir disculpas.
¿Qué mensaje le damos a las mujeres de Bahía Blanca cuando permitimos que un periodista las reduzca a "bragetazos"? ¿Qué tipo de periodismo queremos?
La respuesta es simple: el que no nos merecemos. Porque el periodismo tiene el poder de instalar agendas, de proteger o de destruir reputaciones. Y Soso usó ese poder para atacar a trabajadoras bancarias, sin pruebas, con misoginia pura.
Hoy, cuando FM Burbuja recibe la mayor pauta oficial del municipio, cuando el grupo Elías avanza hacia el monopolio, recordamos 2017 no como un hecho aislado, sino como síntoma de un periodismo que se cree impune.
Nunca más. Por las empleadas del Banco Provincia. Por todas las mujeres de Bahía Blanca. Por un periodismo con ética, con perspectiva de género, con dignidad.
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