Renuncia de Adorni marca un cambio en el Gabinete de Milei
La renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei marca el inicio de una nueva etapa en la gestión.

La renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei marca el inicio de una nueva etapa en la gestión. Adorni dejó su cargo tras semanas de desgaste político, presionado por cuestionamientos públicos y el avance de causas judiciales, lo que complicó su situación en el Congreso. Su salida se formalizó a través de una carta dirigida al Presidente, aunque en la Casa Rosada ya se trabajaba en una reorganización del Gabinete para abordar la crisis que afectaba la agenda oficial.
La decisión de renunciar ya estaba tomada antes del viaje privado de Milei a España. Adorni, quien había sido uno de los funcionarios más respaldados por el Presidente, perdió apoyos clave dentro del oficialismo. La posibilidad de una interpelación en el Congreso y una eventual moción de censura aceleraron su salida, ya que se buscaba evitar que la situación escalara a una destitución inusual bajo ese mecanismo constitucional.
En su carta de despedida, Adorni agradeció a Javier y Karina Milei, negó cualquier acto de corrupción y atribuyó su decisión a las repercusiones personales de las denuncias en su contra. Sin embargo, su renuncia no cierra el capítulo judicial, ya que deberá presentarse ante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo para justificar el origen de los fondos utilizados en propiedades y otros gastos.
Diego Santilli aparece como el candidato más consensuado para asumir la Jefatura de Gabinete. Con experiencia parlamentaria y buenas relaciones con distintos bloques, Santilli podría ayudar a Milei a salir de la parálisis legislativa y retomar sus prioridades en el Congreso, donde se encuentran proyectos clave como la reforma política y una iniciativa sobre propiedad privada. La Casa Rosada busca recomponer el diálogo con gobernadores y legisladores, tarea que se complicó por la insistencia de Milei en mantener a Adorni en su puesto, a pesar del alto costo político que eso implicaba.
A medida que se concretan los cambios en el Gabinete, Milei convocará a la mesa política del Gobierno para evaluar la situación y relanzar la agenda oficial. La salida de Adorni no soluciona por sí sola los problemas de gestión ni el descontento social relacionado con la caída del empleo, los salarios y las jubilaciones, pero brinda al oficialismo una oportunidad para redirigir la discusión.



